domingo, 22 de mayo de 2011

SOY TU HIJO


“Soy tu hijo, a quien has hecho a tu imagen y semejanza”
DEDICADO A: LAURO PÉREZ PALOMINO
Cuarta edición, mayo 2011


1.    Con la aflicción de un hombre, de un Hombre de 33 años, te pregunto:
– Padre, ¿por qué me has abandonado?

2.    Hoy que asciendo por éste camino curvo y polvoriento, aumentando mi energía potencial, con mi “quipe” de aflicciones sobre mis espaldas.
–Padre,  te recuerdo, te extraño, te necesito, te reclamo. ¡Quiero decirle algo!

3.    – Padre, he venido a verte a tu casa de reposo. Me gusta tu mausoleo  adornado de lirios, airampos, y otras flores nativas.
– Padre, hoy he traído una esfera maciza gravitante de penas, de fracasos y algunos éxitos para mostrarte, para rendirte cuentas de mi vida.

4.    –Este primer día de noviembre, tus Marías han preparado la cena para los todos los santos, para los difuntos, en la mesa grande han puesto flores y tu fotografía ampliada, sabes Padre, luces muy bien con una sonrisa leve. Mi abuela te ha preparado un picante de cuyes con arroz blanco, mi madre ha hecho la mazamorra de calabaza, mis tías han traído las guaguas y frutas. Mi abuelo ha puesto al costado de fotografía una vela encendida, dos cervezas  blancas, un vaso y, una cajetilla de cigarrillos y un encendedor. Hoy recordamos tu gastronomía. Han cerrado la puerta de la sala, hay silencio en el patio, hay reverencia en la atmósfera, todos esperan la visita de los difuntos.

5.    – En los cuatro suyos, las Mujeres ancianas y los Hombres de la tercera edad, me dicen que tengo fisionomías tuyos, cuando camino pisando fuerte ésta Tierra Santa y, cuando Hablo con voz enronquecida haciendo Gestos apasionados con las manos.
– Padre, tú me has hecho a tu imagen y semejanza, Yo soy tu mejor semilla, Yo tengo tus genes, los mismos genes que tienen mis hijos.
– Me observo en el espejo plano y, busco afanoso un rasgo tuyo. Estoy orgulloso de ser tu Hijo.

6.    Esta mañana helada de junio, con escarcha en los riachuelos, froto mis manos para calentarme un poco, te recuerdo en un Tiempo, te recuerdo en la mitad de otro Tiempo. Han pasado más de 25 años desde el día que me abandonaste.
–Tengo curiosidad por ver las arrugas en tu rostro, tengo curiosidad de ver el color de tus cabellos, quiero curar tus Heridas, quiero quitarte lentamente tu “corona de espinas”.

7.    – Padre, tú fuiste mi primer Maestro de ciencias naturales, tú me enseñaste a investigar en el Campo verde, tú me enseñaste a respetar las leyes de la naturaleza, tú me enseñaste el pago a la “mama pacha”. Hoy recuerdo mis primeras lecciones de Vida.

8.    – Padre, ha regresado  en agosto el aire con moléculas frescas, el mismo viento que rozó mi rostro cuando me anclabas en tu bicicleta, cuando te pedía que avanzaras con mayor velocidad para llegar pronto a mi “Escuela Nueva” en la comunidad andina.

9.    – Padre, mi lengua ha catado hoy la misma leche inmaculada que me llevaste a la Escuela pública, el día lunes que me levanté muy tarde.
–Padre, ¡Tú me amabas!

10. – Hoy tengo ganas de saltar, correr y patear la pelota de cuero que me regalaste en mi cumpleaños número Seis. Hoy tengo ganas de construir la parábola perfecta con la ayuda de la gravitación.

11. – Padre, aquí está tu Hijo, al que le enseñante  a caminar por el prado del andino vergel, por la loma cubierta de abundante tilo en la Ceja de Selva, por el bosque de paltos y naranjos en la Selva Alta. Padre, aquí está tu Hijo, que le enseñaste el Camino de la Vida.

12. – Padre tú te fuiste de ésta vida siendo muy Joven, cuando Yo era un niño de siete años, en una tarde gris, con aguacero, relámpagos y truenos, el mismo Rayo que quebró mi pequeño Corazón en un instante.

13. – Te extraño, porque cada vez te sueño con menos frecuencia. Entonces para recordarte ingreso al bosque de eucaliptos para sentir tu aroma, en el mismo lugar, sobre la champita donde te dormías después de laborar.

14. – Todas las mañanas cuando despierto, abro mi ventada para escuchar el eco de tu silbido agudo en armonía con el trinar de los pajarillos, esperando la resonancia, pero cuando se encuentran las ondas sonoras con frecuencias de igual a igual, vienen las lágrimas, líquidas perlas del alma, que lubrican mi cara de superficie áspera.

15. – Padre, hoy he subido al cementerio otra vez, cargando dos maderos viejos, estoy cargando mi propia Cruz, me arrodillo ante tu mausoleo y, recuerdo el mes de mayo que llegaste aquí, cargado en hombros de tus amigos más fieles, a tu casa de reposo eterno. Hoy recuerdo el responso en cada tramo del camino  rumbo al Cerro Calavera, siento el aroma del sahumerio, siento la esencia de la hoja de coca en cada boca y siento la degustación del aguardiente traído del cañaveral para esta ocasión. Hoy estoy escuchando el eco, del llanto de tus Marías, el lamento de tus hermanas y hermanos y, el gemido de tus hijas e hijos.

16. – Padre, hoy Soy un hombre, un Hombre de 33 años, con Marías que me dan ternura, gozo y amor. Pero tú, Padre amado, me haces una falta del tamaño del cielo.

17. – Padre, hoy, con respeto te presento a mi Compañera de “linda cara”. Esta mujer es tu nuera, es amorosa como mi madre y laboriosa como mi abuela. Ella sabe lo que siento Yo por Ti. Aquí está la madre de tus nietos, quien le enseñará a mis hijos a cantar las mismas mulizas que tu cantaste en ésta quebrada, quien le enseñará a bailar las danzas que bailabas con mi Madre en tus noches de bohemia.

18. – Padre, te recuerdo todos los días para no borrarte de mi memoria, ensayando tu mejor posición, entonando los mismos yaravíes que tu cantabas, bailando la chonguinada en honor a la Santísima Cruz con mi pareja de encanto juvenil.

19. – Esta noche, Padre amado, te recuerdo y lloro tu ausencia. Esta noche alegre y fugaz, tengo en la mano derecha una Copa grande llena con el fruto de la vid, en cada sorbo lo califico ácido y dulce a la vez, ¡Es un vino tinto que brindo por Ti!

20. – Padre, pronto cumpliré 34 años. Hay bullicio en la Casa Patriarcal, hay Juventud, hay Niñez. Están ingresando los familiares y amigos por el zaguán, ya se escucha a la Orquesta vernácula afinando los instrumentos de cuerdas y de viento. Mi corazón está latiendo más rápido, tengo miedo de esta emoción exagerada. Ya faltan pocos minutos para las doce de la noche y la orquesta se acerca muy lento a la casa grande, cruza el umbral de la puerta ancha, tocando el emotivo vals “Serenata Tarmeña”, se escucha la microfónica voz del bohemio cantor del barrio Collana, estoy nervioso de ver tanta gente conocida y gente por conocer, hoy las Palomas extienden su vuelo y Yo extiendo mis amistades, mi compañera de “linda cara” está a mi frente mirándome a los ojos, se acerca lentamente moviendo sus caderas y experimentando su mejor sonrisa, me agarra de las manos y me dice: ¡Vamos a bailar! Los músicos se motivan y empiezan a tocar con más fuerza, el arpa genera ondas en un armónico, el violín genera ondas en dos armónicos, los sacsofones y clarinetes generan ondas que entran en fase, interpretando el huayno más quejoso, el mismo verso que emocionaba a mi Abuelo hasta las lágrimas, el mismo verso que te hizo llorar Padre amado.  Mis ojos están húmedos, se están fabricando los cristales líquidos en mi alma, líquido cristalino que pronto humedecerá mi rosto, si mi rostro cobrizo a la fuerza del sol de mayo.

21. – Padre, hoy te amo como cuando era un niño de tres años, de cuatro años y de cinco años, que te besaba en la boca. ¿Recuerdas?, te cargaba de preguntas diciéndote: ¿Y por qué Papá? Te escuchaba con atención cada respuesta y te hacia otra pregunta, otra pregunta y más preguntas, hasta el cansancio.

22. – Soy tu Hijo, a quien has hecho a tu imagen y semejanza.
– Padre amado, ¡Si no fuera Tuyo, de quien pudiera ser!

No hay comentarios:

Publicar un comentario